Rotulado y Caligrafía por Ruari McLean:
Rotulado es el dibujo de letras a mano: Caligrafía es la escritura bonita o tal, como la definió Stanley Morison, la escritura a pulso en la que la soltura se combina tan bien con el orden, que el ojo comprensivo se complace en contemplarla. De hecho, es difícil establecer una diferencia real de significado entre estas dos palabras, que emplean a menudo como sinónimos.
Hay que recordar que el calígrafo Edgard Johnston diseñó el primer tipo grotesco moderno, que sigue siendo utilizado por
¿Cuánto debe ahondar un joven tipográfico en el estudio del rotulado? La respuesta depende de él. De cualquier forma, la labor tiene que ser abordada con afición –pero no implica demasiado trabajo y práctica–. Cuanta más caligrafía se aprenda, mejor. Hay que practicar con diferentes utensilios, como toda clase de plumas, tal ves cálamos y/o cañas que uno mismo puede tallar, y pinceles. Hay que grabar también las letras –en positivo y negativo– en linóleo (lo cual es fácil) y, si se puede, en madera, metal y piedra.
De la misma manera que el dibujo a pulso es una parte esencial, no sólo de la obra, sino también de la vida de cualquier diseñador, así también el rotulado es parte integrante del cometido de un tipógrafo. El mayor o menor uso que se haga en él en el trabajo profesional depende de cada uno, así como de las oportunidades que se le presenten. Los rotulados para edificios, para letreros interiores y exteriores, son tareas propias de los tipógrafos. Puede uno especializarse efectivamente en diseño de tipos: es un trabajo muy técnico, pero muy importante, para letreros, para uso privado de las grandes compañías, en edificios, vehículos o anuncios publicitarios, y para otros usos diversos, que nada tienen que ver con necesidades de las compañías de rotulado y tipografías.
Con seguridad se hallarán ocasiones para ello en el diseño de libros, periódicos y revistas, cuando los tipos existentes no proporcionen la solución adecuada al problema, y entonces habrá que dibujar la inicial, el título, o el texto del lomo –si hay tiempo y el cliente está dispuesto a pagar.
La rotulación en edificios y letreros es una especialización para la que el tipógrafo está mejor preparado que nadie. No basta con elegir un modelo en un libro y agrandarlo para pegarlo en un edificio, aunque desgraciadamente esto se haya hecho muy a menudo. Los caracteres están diseñados para ser leídos de cerca tienen que ser modificados, o totalmente rediseñados, para su uso en el exterior, en condiciones variables de luz, en un contexto tridimensional. Aunque ésta es una prolongación lógica del trabajo de un tipógrafo, desgraciadamente no suele estar bien renumerada, porque los arquitectos no suelen incluirla en sus cálculos. Los indicadores de las autopistas inglesas, probablemente los mejores del mundo, fueron diseñados por un tipógrafo, Jock Kinneir, que también ha diseñado algunos de los logotipos de mayor éxito hoy en Gran Bretaña.
El ejemplo del rotulado para escribir textos continuos no es labor del tipógrafo, y en cierto modo es una contradicción de la tipografía. El rotulado debería usarse para texto sólo cuando puede solucionar determinado problema mejor que los tipos.