
Continuando con el Post anterior les dejo más especificamente la Letra Cursiva por Ruari McLean:
Mientras que el “rotulado” es formal (se ocupa principalmente de pequeños grupos o palabras, como en las sobrecubiertas de libros, en pósters, letreros, etc.) la caligrafía puede serlo menos, porque es una escritura; y la escritura, para ser práctica, tiene que ser rápida, Pero la escritura rápida puede seguir siendo bonita y la letra que ha resuelto mejor este problema es el tipo de escritura conocido hoy como “cursiva”.
Se originó en Roma durante la primera mitad del siglo XV como modelo de letra de los documentos oficiales, y era conocida con el nombre de Litera Cancellarescha (letra chancilleresca, luego también “aldina” o “itálica”). Fue grabada por primera vez en relieve, alrededor del año 1500, por el humanista y editor veneciano Aldo Manuzio, quien la utilizó para textos completos; compuso con ella libros enteros, porque le parecía la letra más apropiada para aquellas publicaciones. La cursiva no fue la “compañera” del tipo redondo, como lo es en la actualidad, hasta varios siglos después.
La cursiva apareció en el primer manual impreso de caligrafía que se conoce, el de Ludovico Vicentino (conocido como Arrighí), en 1522 y se convirtió en toda Europa en la escritura habitual de la gente educada bajo la influencia del Renacimiento, Se empleaba en la corte de Enrique VIII, e Isabel I la aprendió de niña, haciéndola realmente bonita; en el Museo Británico y
Hoy en día se acepta que la letra cursiva es la mejor para aprender a escribir combinando velocidad, legibilidad y belleza. Es fácil de aprender –si se tiene poco de aptitud, lo que en un diseñador es bastante seguro–. La mejor forma de aprender es muy sencilla: se busca un modelo que guste, y se copia, con cualquier lápiz o pluma. Hay montones de libros, que se pueden encontrar en cualquier buena biblioteca, que dan todo tipo de consejos y detalles: siempre se les puede echar un vistazo, para ver si sirven de ayuda. Si no se llega apreciar la belleza de un auténtico modelo de cursiva, el trabajo se convertirá en algo pesado, en ves de agradable, como debiera ser.
La escritura cursiva, y sus rasgos conconmitantes, requiere para su natural ejecución una plumilla flexible y cortada oblicuamente, que pueda trazar líneas tanto gruesas como delgadas: pero puede hacer con cualquier pluma hasta con un Rapidograph. Y no ha de pensarse que ocultará el carácter de quién la realizá: el carácter de una persona se transparenta en la cursiva igual que en otro tipo de escritura. Esto se podrá observar echando un vistazo a cualquier muestrario de caligrafía.
La labor de un tipógrafo es realzar la comunicación: dejemosle comenzar con su propia escritura.

